Capítulo III: AGRICULTURA ORGÁNICA EN EL MUNDO.

En este Capítulo se mencionan primero, a modo de introducción, algunos conceptos básicos de agricultura orgánica y, posteriormente, se entregan antecedentes relevantes del mercado nacional e internacional de agricultura orgánica

3.1.- Introducción

De acuerdo a la definición propuesta por la Comisión del Codex Alimentarius de la FAO, la agricultura orgánica "es un sistema global de gestión de la producción que fomenta y realza la salud de los agro ecosistemas, inclusive la diversidad biológica, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo. Esto se consigue aplicando, siempre que es posible, métodos agronómicos, biológicos y mecánicos, en contraposición a la utilización de materiales sintéticos, para desempeñar cualquier función específica dentro del sistema". Muchas de las técnicas utilizadas por la agricultura orgánica, como por ejemplo, los cultivos intercalados, el acolchado, la integración entre cultivos y ganadería, se practican en otros tipos de agricultura, incluyendo la convencional.

Otra definición, la aporta IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica), que define como agricultura orgánica o ecológica a "todos los sistemas agrícolas que promueven la producción sana y segura de alimentos y fibras textiles desde el punto de vista ambiental, social y económico. Estos sistemas parten de la fertilidad del suelo como base para una buena producción. Respetando las exigencias y capacidades naturales de las plantas, los animales y el paisaje, busca optimizar la calidad de la agricultura y el medio ambiente en todos sus aspectos. La agricultura orgánica reduce considerablemente las necesidades de aportes externos al no utilizar abonos químicos ni plaguicidas u otros productos de síntesis. En su lugar permite que sean las poderosas leyes de la naturaleza las que incrementen tanto los rendimientos como la resistencia de los cultivos".

En términos de las prácticas agrícolas, la fertilización orgánica por ejemplo consiste en aplicar el mismo sistema que usa la naturaleza, es decir, fertilizantes provenientes de la descomposición de desechos vegetales y animales, a diferencia de la fertilización tradicional que utiliza elementos de origen químico. Respecto a la preparación del suelo, para cultivos orgánicos se recomienda sólo el arado de cincel o alguno similar, pero en ningún caso el arado de vertedera ya que este último perjudica los equilibrios agroecológicos necesarios. En cuanto al control de plagas y enfermedades, se puede usar la misma maquinaria y utensilios que en los cultivos tradicionales, pero sin elementos químicos, reemplazándolos por otros de origen orgánico (en base a compost, eucaliptus, ají, ortiga y otros). Asimismo, se favorece el crecimiento en los predios de los enemigos naturales de las diferentes plagas y enfermedades, utilizándose criterios similares para el control de maleza. Asimismo, se hace importante el tema de las rotaciones y usos diversos de los espacios en agricultura orgánica, recomendándose el aprovechamiento de los potreros con al menos cuatro tipos distintos de cultivos (para garantizar la sustentabilidad de los equilibrios agroecológicos), que deben sucederse en una misma superficie periodo tras periodo, e incluso incorporando ganado pequeño y aves de corral. Esto marca una diferencia importante con la agricultura tradicional en donde, generalmente, se explotan los predios con un sólo cultivo o dos en el mejor de los casos. Una práctica importante en estos cultivos es la recuperación de todos los desechos orgánicos de las cosechas para fabricar aboneras y usarlas en las fertilizaciones de suelo y foliares futuras.

Lo que distingue a la agricultura orgánica en términos del mercado, es que está reglamentada en virtud de diferentes normas y programas de certificación. Estas normas y reglamentos, además de establecer guías generales de producción, restringen y/o prohíben la mayor parte de los insumos sintéticos, tanto para fertilizar, como para controlar plagas y enfermedades. Sus enunciados proponen, por otro lado, un adecuado manejo del suelo con vistas a mantener y mejorar su fertilidad y estructura, que es la base de la producción. En el mundo existen distintos tipos y niveles de reglamentaciones para la producción y procesamiento de productos orgánicos. Así, se encuentra el Reglamento nº 2092/91 de la Comunidad Europea, la que regula la producción y procesamiento de productos orgánicos para los países miembros. También existen normas por país, como es el caso de Chile, que cuenta con la Norma NCh 2439/99. En el caso de Estados Unidos, han tenido un largo proceso para elaborar un reglamento nacional para la producción orgánica, que acaba de entrar en vigencia.

Desde su aparición, hace más de 50 años, y el establecimiento de negocios especializados en alimentos naturistas en las grandes ciudades de Europa a comienzos de los setenta, la agricultura orgánica ha experimentado una importante transformación, tanto desde la diversidad de productos que componen la oferta, como de la cantidad demandada, sin dejar de mencionar el creciente número de productores y países involucrados en este tipo de producción. A través de todo el planeta crecen las opciones productivas orgánicas y en los cinco continentes existen países en los cuales se produce algún producto orgánico.

A partir de los años ´90 se comenzó a comercializar en forma masiva y el mercado se fue haciendo cada vez más importante hasta el punto en que los supermercados ofrecían en sus estanterías productos orgánicos. El resultado de todo esto es lo que conocemos hoy como Mercado Orgánico.

3.2.- El Mercado Internacional De Productos Orgánicos

En este apartado se analiza primero la situación global de la agricultura orgánica. En los puntos siguientes se analizan la situación de Europa y Estados Unidos dadas las posibilidades que surgen para la agricultura por los recientes tratados de libre comercio firmados por Chile con estos importantes mercados. Finalmente se revisa la situación latinoamericana y chilena.

3.2.1.- La Producción Y El Consumo Mundial

Un indicador y una condición clave para entender el desarrollo de este sector orgánico es conocer las estadísticas relacionadas con el aumento o la disminución de la superficie y la venta de productos orgánicos.

Comenzando por el número de países en los cuáles se realiza agricultura orgánica, se podría decir que son muy pocos aquellos en donde esta práctica no está presente. Cuando se analizan los países que cuentan con algún tipo de estadística oficial, que por ahora son muy pocos, se puede ver que este tipo de producción se ha extendido por todo el planeta, tanto en naciones desarrolladas como en vías de desarrollo, que alcanzan a una cifra de alrededor de 96 países que cultivan productos orgánicos en cantidades comerciales (Cuadro 3.1).

Cuadro 3.1: Comparación del Número de Países con Agricultura Orgánica a Nivel Mundial entre lo Años 2000-2003.

Fuente : ODEPA con información de The World of Organic Agriculture, SOEL Survey, 2000 y 2003.

Las estadísticas muestran que el grueso de la actividad se concentra en países en vías de desarrollo, cuya producción se orienta a la exportación, convirtiéndose de esta forma en una real alternativa para mejorar los ingresos de los pequeños agricultores.

El aumento que evidencia el cuadro anterior ocurrió en todas las regiones del mundo excepto en Norteamérica, donde este tipo de agricultura, al año 2000, ya estaba presente en todos sus países.

Si comparamos la cantidad de superficie orgánica que hay hoy en día con la existente tres años atrás, también se observa un aumento a nivel mundial (Cuadro 3.2). En los últimos tres años se han incorporaron más de 12 millones de hectáreas a la producción orgánica, lo que significa que la superficie agrícola mundial bajo producción orgánica se duplicó, pasando de más de 10 millones de ha a más de 23 millones, es decir, más de un 100% de incremento en el período considerado. A esta cifra hay que agregar unos 10 millones de ha adicionales, correspondientes a áreas silvestres que han sido certificadas para la extracción de diversos productos orgánicos (SOEL Survey, 2003).

Cuadro 3.2: Comparación de la Superficie Mundial con Agricultura Orgánica entre los Años 2000-2003

Fuente : ODEPA con información de The World of Organic Agriculture, SOEL, 2000 y 2003.

Como se puede apreciar en el Cuadro 3.2, la región que incorporó la mayor cantidad de superficie a la producción orgánica fue Oceanía, con más de 5 millones de ha; luego sigue Latinoamérica, con casi 5 millones de ha, y Europa, con más de 1,5 millones de ha. En términos porcentuales, el mayor incremento se observa en Asia, con un 1.229%, África, con 977% y Latinoamérica, con 738%.

Los cuadros precedentes demuestran que la agricultura orgánica es un movimiento que crece con dinamismo y que en la práctica es una realidad extendida por todo el planeta. Las razones de las diferencias de superficie entre las distintas áreas del mundo se deben a:

  • los niveles de ingreso de cada país
  • el nivel de conciencia y, por tanto, de la demanda de los consumidores
  • la dotación de capital, infraestructura, incentivos y tecnología, entre otros
  • la cantidad de tierras y al tipo de agricultura (intensiva o extensiva) que se practica en ellas.

El Cuadro 3.3 muestra cuál es la relación que existe entre la superficie orgánica por región del mundo, el número de predios y el porcentaje que representa cada uno de estos en el total mundial.

Según este cuadro, la mayor cantidad de superficie bajo manejo orgánico se encuentra en Oceanía, con un 45% de la superficie mundial. Sin embargo, hay que aclarar que un gran porcentaje de esta superficie se refiere a grandes extensiones de praderas naturales destinadas a la crianza de animales y que la superficie dedicada a la producción de cultivos puede ser muy baja, lo que se confirma con el escaso número de predios, sólo 2.373, que representan menos del 1% del total a nivel mundial. Esta misma situación se repite en Sudamérica, donde se puede encontrar grandes extensiones de terreno destinadas a la crianza de animales. Sin embargo, aunque todos los países europeos representan sólo un 21,9% de la superficie mundial bajo producción orgánica, esta superficie se encuentra destinada casi por completo a la producción de cultivos intensivos anuales y frutales, presentando la mayor concentración de agricultores orgánicos, con más del 45% del total mundial.

Cuadro 3.3: Superficie y Número de Predios Orgánicos a Nivel Mundial.

Fuente : ODEPA en base a información de The World of Organic Agriculture, SOEL Survey, 2003.

En cuanto a la demanda de productos orgánicos, se estima que las ventas totales de alimentos y bebidas orgánicas a nivel mundial alcanzaron a US$ 11 mil millones en 1997, aumentando a cerca de US$ 20 mil millones en el año 2001, lo que significa un incremento de 82% en un lapso de cuatro años. Dos años después, en el año 2003, las ventas aumentaron a US$ 24 mil millones. De acuerdo con diversos estudios, se espera que el valor total de la producción para el año 2010 alcance los US$ 100 mil millones, es decir, un crecimiento promedio anual cercano al 23%. Mientras algunos mercados, como Alemania y Holanda, tuvieron una tasa de crecimiento más lenta (menos de 10%), otros en cambio, como Dinamarca y Suiza, han crecido mucho más rápido (sobre un 40% anual en algunos años), siendo el Reino Unido uno de los países que ha experimentado uno de los crecimientos más rápidos del último tiempo (SOEL Survey,  2003).

Cuadro 3.4: Evolución de la Venta Mundial de Productos Orgánicos
(US$ millones)

* Estimado

Fuente : Elaborado con información de The World of Organic Agriculture, SOEL, Survey 2003.

El siguiente cuadro muestra la distribución del consumo según región para el año 2002.

Cuadro 3.5: Distribución del Consumo Mundial de Productos Orgánicos Año 2002

Fuente: Organic Agriculture Worldwide 2002.

En definitiva, se puede señalar que la agricultura orgánica a nivel mundial ha mostrado una firme tendencia de crecimiento en los últimos años y se espera continuará creciendo. Esta afirmación, como se ha demostrado, se basa en estadísticas de aumento de la superficie, número de predios orgánicos y participación en el mercado. Si bien la agricultura orgánica representa un porcentaje menor al compararla con la agricultura convencional, su crecimiento es innegable y esta tendencia, según diferentes fuentes, no muestra signos de retroceso. Sin embargo, hay que tener en cuenta que existen diferencias significativas entre países y productos, y que mientras algunos países pueden mostrar signos importantes de crecimiento otros muestran cifras de estancamiento.

Al momento de analizar la situación de un mercado o un producto en particular, es importante tener en cuenta cuáles son los nuevos países que se incorporan a la producción orgánica y cuáles son los productos que ellos producen. Esta información es relevante a la hora de analizar la competencia.

3.2.2.- El Consumidor Orgánico

Según una encuesta de la ZMP de Alemania, un ente de investigación de mercado semi-estatal, el consumidor promedio de productos orgánicos de ese país tiene más de 31 años y vive en un hogar con niños. Los productos orgánicos en Alemania son más caros que los convencionales. En el caso de verduras y frutas, entre el 30% y 50%; en el caso de carnes y embutidos, entre el 50% y 70%. Por el alto precio de los productos orgánicos, la mayoría de los consumidores regulares provienen de capas sociales con un nivel de educación e ingresos elevados. En noviembre del 2000, el 14% del total de los consumidores declaró comprar productos orgánicos de vez en cuando, el 8% “con frecuencia” y el 7% muy a menudo. En promedio los encuestados dicen que el gasto por alimentos orgánicos corresponde al 13% de los gastos totales para alimentos. La razón más importante para comprar alimentos orgánicos para los consumidores de Alemania es la salud, seguido por “su sabor más natural”. La razón “desconfianza” por el uso de agroquímicos fue desplazada al tercer lugar. Las encuestas realizadas en la mayoría de los países europeos y en Estados Unidos y Canadá confirman tendencias parecidas.

A nivel mundial, entre los productos más apetecidos figuran los huevos (70%), seguidos por hortalizas (46%) y frutas (42%). Sólo entre el 4% y el 11% de los compradores orgánicos dicen adquirir carne orgánica. Eso se debe, posiblemente, a la poca disponibilidad de carne y al hecho de que sólo en el año 2000 la Unión Europea emitió una legislación para la certificación de productos de origen animal.

En los últimos años se ha detectado otra tendencia fuerte. Como informa la revista Biofach/Biopress, publicación de la mayor feria de productos orgánicos en el mundo, la demanda de productos orgánicos procesados, como pastas, salsas, granola, cubitos, dulces y comidas congeladas en calidad "bio" está creciendo enormemente. En relación al lugar de abastecimientos, la mayoría de los consumidores adquiere los productos orgánicos en los supermercados (45%) y en las ferias de agricultores (41%). Con menor frecuencia en tiendas especializadas de productos orgánicos (35%) y en verdulerías (24%). La mayoría realiza sus compras en tres lugares distintos y en ese orden de preferencia.

En Canadá, el cuadro de los consumidores es muy similar. Según el estudio de Agriculture, Food and Rural Development, de Alberta, elaborado en cooperación con Economic and Competitiveness Information, la mayoría de los consumidores orgánicos canadienses tiene entre 35 y 55 años. Sin embargo, se registra un fuerte aumento de consumidores jóvenes. La mayoría de los consumidores regulares de alimentos orgánicos en Canadá (el 18% de la población, mientras el 22% dice comprarlos de vez en cuando) son mujeres (60%) y tienen un nivel educacional elevado. “Cuanta más educación tenga el encuestado, más alta es la probabilidad de que se trate de un consumidor orgánico”, señala el estudio mencionado. En cuanto al nivel de ingresos, la encuesta destaca que el grupo de las “consumidoras” está fragmentado en dos partes. La del consumo clásico, es decir, las que “tienen su compromiso con los productos ecológicos como parte de su estilo de vida” y tienden a tener ingresos más bajos, mientras que las nuevas consumidoras tienen mayores ingresos y “se comprometen con productos relacionados con la salud personal“. También en Canadá, los productos orgánicos se compran en supermercados grandes (49%) y tiendas especializadas en la venta de productos sanos y naturales (48%), seguidos por tiendas de abastecimiento o grandes tiendas (31%).

En Estados Unidos se tiene exactamente el mismo porcentaje de compradores orgánicos que en Alemania. El 31% del total de los consumidores dice comprar productos orgánicos desde frecuente hasta esporádicamente. Sin embargo, el perfil de los compradores es distinto. En EE.UU., como en Canadá, hay un gran número de compradores jóvenes con menos de 30 años que todavía va en aumento. Su interés principal es la salud, seguido por el sabor; en tercer lugar, dicen tener interés en proteger el medio ambiente. Note13.

3.2.3.- El Mercado Europeo

La superficie actual bajo producción orgánica en Europa alcanza a 5,1 millones de has., con un total de 175.816 predios, según muestra el Cuadro 3.6. Como se puede observar, existen grandes diferencias entre países en cuánto a la superficie agrícola destinada a la producción orgánica, así como en el número de productores que se dedican a ella. En algunos países el desarrollo ha sido tan notable, que la superficie orgánica alcanza a más del 10% de la superficie agrícola total del país, como en Austria y Suiza; en cambio, en otros, la superficie es tan pequeña que representa menos del 1% de la superficie agrícola del país, como sucede en Chipre, Rumania y Yugoslavia, entre otros.

De una lista de más de 30 países europeos, Italia cuenta con la mayor superficie bajo producción orgánica de Europa: 1.230.000 has. Le siguen el Reino Unido y Alemania, con más de 600.000 has., mientras que España y Francia superan las 400.000. Estos 5 países suman más de 3.000.000 de ha, representando casi el 70% de toda la superficie orgánica de Europa.

Cuadro 3.6: Superficie y Predios Orgánicos en Europa

Cuadro 3.6 (Continuación): Superficie y Predios Orgánicos en Europa

Fuente The World of Organic Agriculture, SOEL Survey, 2003.

Sin embargo, si analizamos la importancia que representa la superficie bajo producción orgánica sobre el total de la superficie agrícola del país, podemos observar que en países como Austria, con un 11,3% de su territorio bajo producción orgánica, y Suiza, con un 9,7%, este tipo de agricultura ha alcanzado un gran desarrollo. A estos dos se suma Liechtenstein, donde sus 690 ha orgánicas representan el 17 % del total de la superficie agrícola. Otros países de Europa también han alcanzado porcentajes importantes, como son los casos de Italia, con casi un 8% de su superficie agrícola bajo producción orgánica; Finlandia, Dinamarca y Suecia, con más del 6%, y la República Checa, con más del 5%.

En cuanto al número de predios orgánicos por país, Italia, Turquía y Austria son los países que cuentan con la mayor cantidad de predios orgánicos en valor absoluto: 56.440, 18.385 y 18.292, respectivamente. Sin embargo, respecto a los porcentajes que representan los predios orgánicos del total de número de predios por país, el mayor porcentaje lo presenta Suiza, con un 10,2% de predios orgánicos, seguido de Austria, con un 9,2%, Finlandia, con un 6,4%, y Dinamarca, con un 5,6%.

Es interesante notar y tomar en cuenta la incorporación de una serie de nuevos países con economías en transición como la República Checa, Hungría y Polonia, entre otros, y observar su desarrollo dentro de los próximos años respecto a la producción orgánica. Estos países  entran con un gran potencial de exportación.  Esta información es relevante para Chile, ya que estos países podrían ser competidores para algunos de nuestros productos, debido a la ventaja que les da el estar más cerca de los centros consumidores y por la incorporación de muchos de ellos a la Unión Europea, lo que les facilita el proceso de certificación de sus productos orgánicos.

Según un estudio de mercado realizado recientemente (Parra, 2003)Note14. , los productos orgánicos que presentan buenas posibilidades de comercialización en el mercado de la UE y por los cuales existe interés por parte de los importadores, son los siguientes: miel, jugos, concentrados de fruta, ajo, rosa mosqueta, cebolla, espárrago, almendras, nueces, pasas, quínoa, hierbas medicinales, aceites esenciales, vino, frutas y hortalizas frescas fuera de temporada (sin especificar), frutas deshidratadas, melones, berries, manzanas, peras, kiwi fresco y congelado, duraznos, nectarines, ciruelas, semillas de maravilla y otras semillas. El mismo estudio indica que esta demanda se debe complementar con las exigencias particulares de cada comprador en términos de variedad, calibre, color, presentación, volumen y forma de envío. Además, indica que un gran porcentaje de los importadores están interesados en comprar volumen de productos para utilizarlos como materias primas para la elaboración de otros alimentos o para venderlos bajo sus propias marcas (grandes distribuidores y supermercados).

3.2.4.- El Mercado De Norteamérica Y Estados Unidos

3.2.4.1.-Situación en Norteamérica

En Norteamérica existen más de 1,5 millones de hectáreas orgánicas, representando aproximadamente un 1% de la superficie agrícola total. EE.UU. es el país que presenta la mayor cantidad de superficie certificada, alcanzando ésta a casi el millón de hectáreas; le siguen Canadá, con casi medio millón de has. y México, con casi 150.000 has. En cuanto al número de predios orgánicos, éstos superan los 45.000, concentrándose casi el 80% de ellos en México, lo que indica, de acuerdo al reducido número de hectáreas que manejan, que se trata principalmente de pequeñas explotaciones agrícolas.

Cuadro 3.7: Superficie Orgánica y Número de Predios Orgánicos en Norteamérica.

Fuente : The World of Organic Agriculture, SOEL, Survey, 2003.

En cuanto a las ventas al por menor de productos orgánicos en Norteamérica, éstas alcanzaron a US$ 12 mil millones durante 2002. Éste ha sido un crecimiento continuado, debido al aumento de la demanda de los consumidores por este tipo de productos y a la creciente disponibilidad de una amplia gama de productos orgánicos. Por otra parte, la completa puesta en práctica de los estándares orgánicos nacionales por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), atrajo una amplia cobertura de prensa hacia la agricultura orgánica y sus productos, informando a más consumidores acerca de la oferta de estos productos, no solamente disponibles en las ferias y supermercados orgánicos y tiendas naturales, sino también en los supermercados convencionales.

3.2.4.2.- Estados Unidos

La agricultura orgánica continúa siendo uno de los segmentos de mayor crecimiento de la agricultura de los Estados Unidos. Según un estudio del Servicio de Investigación Económica de Agricultura del USDA, la superficie certificada orgánica, incluyendo cultivos y praderas, ha crecido desde 417.000 hectáreas en 1992 a 550.000 hectáreas en 1997, alcanzando las 950.000 hectáreas en la actualidad con un total de casi 7.000 predios orgánicos certificados (Cuadro 3.7).

De las 950.000 has. orgánicas certificadas, 537.000 has., es decir, más de la mitad de la superficie, están dedicadas a la producción de cultivos, con el resto de la superficie en praderas. Los estados de California, Dakota del Norte, Minnesota, Wisconsin, Iowa, Montana y Colorado, son los que presentan la mayor  producción de cultivos orgánicos, mientras que Colorado, Texas y Montana, presentan la mayor cantidad de praderas orgánicas. A pesar del crecimiento en la superficie orgánica en los últimos años, ésta representa menos del 0,3 por ciento de toda la superficie dedicada a cultivos y praderas en los Estados Unidos.

Entre algunos de los obstáculos mencionados por los agricultores de los EE.UU. para la adopción de la agricultura orgánica se incluyen los mayores costos de manejo, los riesgos que significa cambiar a un método nuevo de agricultura, el conocimiento limitado del sistema de producción orgánico, la falta de marketing e infraestructura, entre otros. Sin embargo, a su vez, muchos productores están adoptando la agricultura orgánica como una forma de bajar los costos de los insumos, conservar los recursos no renovables, obtener los altos precios de mercado que se pagan por estos productos y aumentar los ingresos de los predios.

En cuanto a las ventas, los productos orgánicos están disponibles en casi 20.000 tiendas naturales de alimentos, en ferias orgánicas y en un 73% de todos los almacenes convencionales de EE.UU. Los productos frescos es la categoría de producto orgánico más vendido, seguidos por bebidas no lácteas, pan y semillas, alimentos envasados (comidas congeladas y comidas preparadas deshidratadas, alimento de bebé, sopas y postres), y los productos lácteos. Se estima que las ventas al por menor de alimentos y bebidas orgánicos en los EE.UU. han crecido aproximadamente 20-24% por año durante los últimos 12 años, superando los US$ 11 mil millones durante 2002, representando cerca del 2% de las ventas al por menor de los EE.UU. Se espera que las ventas continúen creciendo, especialmente con la reciente implementación de los estándares orgánicos nacionales.

3.2.5.- Situación Actual De Mercado En Latinoamérica Y Chile

3.2.5.1.- Situación en Latinoamérica

La suma total de la superficie bajo manejo orgánico en Latinoamérica alcanza a 4,7 millones de hectáreas, con un total de 75.792 predios (ver Cuadro 3.8). En la actualidad, casi todos los países latinoamericanos tienen un sector orgánico, aunque su superficie y nivel de desarrollo varían mucho. No obstante que en la gran mayoría de los países no supera el 0,5% de la superficie total del país, en los últimos años se han observado tasas de crecimiento extraordinarias de hasta un 500%, debido a las pequeñas superficies iniciales.

Los países con los porcentajes más altos de superficie orgánica son Argentina, Uruguay, Brasil y Chile. Sin embargo hay que aclarar que una gran parte de los 3,2 millones de hectáreas orgánicas en la Argentina son praderas

Cuadro 3.8: Superficie Orgánica y Número de Predios Orgánicos en Latinoamérica

Fuente : The World of Organic Agriculture, SOEL Survey 2003.

para producción animal bajo manejo extensivo. Adicionalmente, se estima que una cantidad importante de hectáreas adicionales está certificada como de "recolección silvestre".

A pesar de que lentamente se ha ido desarrollando una demanda interna por productos orgánicos en algunos países latinoamericanos, el mercado de exportación es la principal salida para la mayoría de los productos, que en general se exportan sin ningún valor agregado. En muchos casos, estos productos sirven de materia prima para la elaboración de otros, proceso que ocurre en los países compradores.

En relación al cumplimiento de los estándares internacionales, se observa que en muchos países existe una gran cantidad de productores a quienes se les hace difícil cumplir con los estándares orgánicos de calidad y las regulaciones demandadas por los mercados internacionales. Esto se debe a que todavía muchos de ellos no están acostumbrados a llevar registros ni han desarrollado la capacidad de adaptarse a los cambios necesarios exigidos. Es así como la agricultura orgánica comercial que se certifica principalmente para la exportación está siendo desarrollada por grandes empresas nacionales o internacionales o por el gobierno. En Honduras, Argentina, Brasil y Chile, entre otros países, las compañías nacionales o multinacionales están comprando tierras para producir orgánicamente para la exportación. Por ejemplo en Argentina, Benetton, una  conocida empresa italiana, ha comprado y ha certificado 600.000 hectáreas para la producción orgánica de cordero y lana. En el caso de Costa Rica, alrededor de 30% de su territorio es un área natural protegida, y en ella existen muchos proyectos orgánicos que se desarrollan por una iniciativa del gobierno.

Existe una amplia gama de productos que van desde café, azúcar, miel, frutas, cereales para el desayuno, carne, verduras, aceites, cereales, vinos y hierbas.

Fruta fresca: muchos países latinoamericanos venden su fruta a Europa y los Estados Unidos. Brasil vende manzanas y uvas; Chile, manzanas y frambuesas; Colombia, Honduras y República Dominicana, plátanos, piñas, mangos y otras frutas tropicales; Argentina, manzanas, peras y cítricos; y México, manzanas, paltas y plátanos. La piña es una posibilidad creciente de exportación en América Central. Costa Rica exporta 1,7 millones de kilos de plátano anuales a Europa y los EE.UU. para la producción de alimentos para bebés.

Verduras: Argentina, Brasil y Chile son los principales exportadores de verduras orgánicas, frescas y deshidratadas. Costa Rica y otros países de Centroamérica también exportan verduras frescas, pero en cantidades más pequeñas.

Cereales: Paraguay es el mayor productor y exportador de soya orgánica junto con Argentina y Brasil, que producen también maíz y trigo. Los productores y productoras de cereales orgánicos en el sur del continente están enfrentando un problema creciente con las plantas genéticamente modificadas como soya (RR) y maíz (Bt), los que a su vez están adquiriendo una gran importancia en la zona. Note15.

3.2.5.2.- Situación de la Agricultura Orgánica en Chile

Nuestro país desde hace algunos años viene experimentando con este tipo de producción, existiendo una cierta experiencia tanto en términos de comercialización interna como de exportación. Es en este contexto que el Ministerio de Agricultura en el año 1999, a través de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, ODEPA, elaboró, sobre la base de las disposiciones de la Comunidad Económica Europea (Reglamento CEE Nº 2092/91 promulgado en 1991), un Reglamento de Normas Técnicas sobre Agricultura Orgánica, que establece los requisitos para la producción, elaboración, etiquetado y comercialización de los alimentos producidos orgánicamente.

Este nuevo mercado de producción orgánica presenta reales oportunidades para la agricultura chilena por las siguientes razones:

  • El mejor precio de venta que alcanzan los productos agrícolas denominados orgánicos, ya que los consumidores del mundo industrializado están dispuestos a pagar un diferencial adicional por obtener un producto bajo buenas prácticas de cultivo.
  • La contra estación con respecto a mercados de destino.
  • La existencia de una buena estructura de procedimientos de exportación.
  • El país en general, y algunas zonas agrícolas en especial, como la provincia del Ñuble, se presenta como zona libre de contaminación y de baja incidencia de plagas.

Los productores agrícolas orgánicos están muy optimistas. Para el año 2003 el sector volverá a crecer entre 20% y 25%, una tendencia que se afirmó desde mediados de la década de los noventa, de la mano de las crecientes exportaciones a Europa, Es­tados Unidos y Japón. Estos productores se encuentran ubicados entre las regiones cuarta y décima de nuestro país, concentrados principalmente entre las regiones quinta y octava, y su oferta va desde uva de mesa, espárragos y otras frutas y hortalizas hasta vinos, miel y otros productos no tradicionales como las zetas comestibles orgánicas.Note16.

Gráfico 3.1: Exportaciones de Frutas y Verduras Orgánicas Chilenas por Destino

Este año generará retornos por más de US$6 millones, equivalentes a 70% de las ventas del rubro. El principal mérito ha sido la convicción de unas 120 empresas (de las cuales alrededor de 90% son PYMES) de apostar por una actividad que exige altos estándares y largos procesos de certificaciones. Esa cifra obedece en parte a que "los productos orgánicos se venden solos, porque existe una gran demanda insatis­fecha", según señala José Antonio Benavente, presidente de la Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile A.G. (AAOCH).

Esta agrupación, que tiene sus oficinas centrales en Santiago y es la única de estas características presente en Chile, se plantea como misión el “desarrollar la agricultura orgánica en Chile, considerando aspectos éticos, ambientales, sociales y económicos” y su principal objetivo es “promover la agricultura orgánica a través de una organización que agrupe a aquellas personas interesadas en realizar un trabajo conjunto y comprometido con la sustentabilidad y biodiversidad de los ecosistemas agrícolas y naturales”.

La actividad tiene un posi­tivo impacto sobre el empleo, porque algunos procedimien­tos requeridos en la agricultu­ra orgánica, como el control de maleza, deben hacerse manualmente, ya que no se utilizan herbicidas. Se calcula que el rubro emplea directa­mente a unas 6 mil personas, número que es mucho mayor en periodos peak.

En un comienzo, la oferta estaba dada por espárragos, rosa mosqueta y kiwis. Actualmente, abarca prácticamente a todos los rubros. En ese contexto, destacan los productos apícolas, frutas y hortalizas, vinos, aceite de oliva, aceites esenciales y carne ovina. Chile exporta más de 30 productos orgánicos, de los cuales cerca de un 70% co­rresponde a fruta fresca, un 12% a hortalizas y un 18% a productos procesados.

Entre las fortalezas transversales a la actividad agrícola orgánica nacional, se señalan las siguientes:

  • Demanda creciente y falta de oferta en mercados internacionales.
  • Buena situación sanitaria.
  • Experiencia exportadora.
  • Tendencia ascendente de la producción orgánica.
  • Ingreso de nuevos productos y puntos de comercialización en Chile.
  • Incremento del interés mundial por productos sanos y por el cuidado del medio ambiente.
  • Buen margen de utilidad para productos orgánicos, especialmente en vinos y aceites.
  • Acuerdos internacionales de libre comercio (Europa, Estados Unidos).Note17.

Gráfico 3.2: Evolución de los Envíos de Productos Orgánicos

Fuente : Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile AG, año 2003.

Cuadro 3.9: Superficies Certificadas por Rubro en Chile (Temporada 2002/2003)

Fuente : BCS-IMO, Agencias certificadoras internacionales,, 2003.

3.3.- Desafíos Para Chile

Junto con destacar que ProChile le ha ayudado al sector a identificar oportunidades y abrir mercados, la AAOCH reconoce que se requiere apoyo para abor­dar una producción más elaborada (mermeladas, pastas, pulpas y otros). La aspiración del gremio es que las empresas puedan acceder a créditos blandos para afrontar sobre todo las certificaciones y la inversión necesaria en tecnología.

En paralelo con ponerse a tono con la demanda internacional, las empresas buscan aumentar el consu­mo de productos orgánicos en Chile. Y una de las estrategias llevadas a cabo para tal efecto ha sido sumar a la distribución en supermerca­dos, la apertura de tiendas especializadas. En Santiago están Tierra Viva (Ñuñoa), Cura Natura (Santiago Cen­tro) y Ventana Orgánica (Vi­tacura). Esta última gestiona alianzas estratégicas para abrir locales en las ciudades más importantes del país, las más próximas en Temuco y Val­divia.

Los desafíos de la agricultura orgánica están abiertos a los productores y sin duda que uno de los más relevantes consiste en posicionar este producto en nuevos nichos de mercado a través de una adecuada campaña de comercialización, orientándose preferentemente hacia el mercado doméstico, dado que internamente queda un importante espacio de crecimiento inexplotado.